
La capacidad de andar se altera frecuentemente, alteración que pueden aparecer a cualquier edad. Por ejemplo y desde el punto de vista neurológico, los jóvenes pueden perder capacidad para caminar porque se altere el sistema motor a nivel del cerebelo, de la médula espinal o de los nervioso y músculo. En la persona de edad avanzada existen además trastornos específicos que alteran la capacidad para caminar. A veces se debe simplemente al envejecimiento, que lesiona de forma selectiva los mecanismos cerebrales que regulan la marcha, pero otras veces se trata de enfermedades neurológicas, como tumores cerebrales o hidrocefalias. En ocasiones, el paciente refiere estas alteraciones como mareo y se refieren a la inestabilidad, ocasionalmente en relación con vértigos. Naturalmente, el tratamiento del trastorno depende de la enfermedad causal.